Unicaja dejará de ser caja de ahorros y funcionará sólo como banco en 2014

By in ,
52

 
 

NURIA TRIGUERO ntriguero@diariosur.es |MÁLAGA

 

Antes de que acabe 2014, Unicaja perderá la naturaleza jurídica que la acompaña desde hace 129 años, cuando se fundó la más antigua de las cajas que la forman (la de Cádiz). El Gobierno, empujado por Bruselas, ha puesto fecha de caducidad a las cajas de ahorros a través de una ley cuyo anteproyecto salió ayer a consulta pública, y que previsiblemente estará aprobada antes de que acabe 2013. En menos de dos años solo quedarán en España dos instituciones con este carácter: Caixa Pollensa y Caixa Ontinyent. El resto de cajas que han traspasado su actividad financiera a un banco -tal es el caso de La Caixa, Ibercaja, las cajas vascas y la propia Unicaja- deberán transformarse en fundaciones bancarias.
La transformación que le queda por delante a Unicaja va más allá de un cambio de nombre. Al convertirse en fundación bancaria, la caja malagueña deberá asumir nuevas obligaciones que van desde una transformación total de sus órganos de gobierno hasta el cumplimiento de normas de buen gobierno e incompatibilidad de cargos o la dotación de un nuevo fondo de reserva. Los objetivos de la ley que prepara el Gobierno son diluir la influencia del poder político en estas entidades, profesionalizarlas, fortalecer su solvencia y controlarlas más de cerca.
Del consejo al patronato
Mientras la caja malagueña está gobernada por una asamblea y un consejo, en la futura fundación bancaria sólo existirá un patronato, cuyo número de miembros pasará de los 27 consejeros actuales a un máximo de 20. El anteproyecto difundido ayer prohíbe que los cargos del banco ocupen también asientos en el patronato; una incompatibilidad que afecta de lleno a su presidente, Braulio Medel, y a la mayoría de sus consejeros, que tendrán que optar entre estar en el banco o en la fundación. En esta última, los patronos desempeñarán gratis su función (en la caja se cobran dietas por asistir a los consejos) y no podrán ser cargos electos ni cargos ejecutivos en partidos, asociaciones empresariales o sindicatos.
Además, la nueva norma limita al 25% la presencia en el patronato de miembros nombrados por instituciones públicas (en los consejos de las cajas es del 50%), y marca que deberán tener «los conocimientos y experiencia específicos para el ejercicio de sus funciones», aunque no especifica un listón de formación mínima.
Cuanto mayor sea la participación de una fundación en un banco, mayores serán los requisitos de solvencia y transparencia a los que tendrá que hacer frente. Y este punto de la nueva ley afecta de lleno a Unicaja, que es propietaria al 100% del banco a través del cual opera. Así, por tener más de un 30%, su futura fundación deberá suscribir un protocolo de gestión con criterios sobre empresas participadas, consejeros y posibles conflictos de interés; así como un plan financiero en el que se detalle la manera en que haría frente a las posibles necesidades de capital.
Pero además, como la participación de Unicaja en su banco supera el 50%, deberá crear un «plan de diversificación de inversiones y de gestión de riesgos» y dotar un fondo de reserva para hacer frente a a hipotéticas dificultades de su entidad bancaria. El volumen de estas provisiones lo determinará el Banco de España en función de los activos del banco y de la participación de la fundación en él. El regulador también supervisará los criterios estratégicos de actuación y el nombramiento de consejeros, y vigilará para que no se produzcan conflictos de intereses.
 

EL CAMBIO

Ahora: Unicaja es una caja de ahorros que desarrolla su actividad financiera a través de un banco que es 100% propiedad suyo, Unicaja Banco. Braulio Medel preside tanto la caja como el banco, que comparten también la mayoría de sus consejeros.
A partir de 2014: Unicaja se transformará en una fundación bancaria, que será propietaria al 100% de Unicaja Banco. La fundación y el banco no podrán tener los mismos responsables.
 

 

54321
(0 votes. Average 0 of 5)