UGT no es de este mundo

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15/04/2013 | 07:19 h. Estrella Digital.es
El sindicato UGT (Unión General de Trabajadores) ha celebrado su 41º Congreso confederal. Se esperaba mucho de él pero, una vez más, la mitad del gran sindicato unitario español ha demostrado que no es de este mundo.
Se esperaba que aprobase una regeneración del propio sindicato para intentar, después, la regeneración del sindicalismo español que se está muriendo en una atormentada agonía, pero ‘que si quieres arroz Catalina’.
El sindicalismo español no puede mantener una postura más política que sindical y, menos, continuar con unas estrategias caducas en unos escenarios que hace tiempo que desaparecieron. Pero UGT no se entera. No acaba de enterarse que el gran problema de este sindicalismo es su viejo concepto sindical.
Todos los observadores esperaban que, en este congreso, el problema del sindicalismo español dejase de ser el propio sindicalismo pero ha sido imposible.
Todo el mundo esperaba que UGT se reinventase y crease nuevas formas de actuar para resituarse en el lugar que socialmente le corresponde y abandonase esa agonía dolorosa, en la que lleva tanto tiempo pensando que es el representante de la resistencia obrera y de la lucha contra lo que llama las políticas neoliberales, en lugar de buscar su sitio dentro de esta sociedad global. Pero nada. Apenas ha evolucionado.
Si se hará trampas en el solitario que decidió limitar a 12 años el tiempo máximo que, a partir de ahora, podrá permanecer en el cargo un secretario general, es decir, durante tres mandatos consecutivos, y unas horas después Cándido Méndez fue reelegido en el cargo para los próximos cuatro años, lo que supone que sumará un sexto mandato a su dirección, que se remonta al año 1994. Este sindicato no es creíble. Y, además, está agostado. Vive en su matrix particular.
Y ya lanzado en su agonía, UGT ha acordado solicitar la creación de una comisión de investigación parlamentaria que «depure las responsabilidades de las instituciones financieras durante la crisis». Debe ser que aún no se han enterado que es una organización extraparlamentaria… ¿Cómo piensa hacerlo? Ah, ya… Pidiéndolo… Pues, nada. Es libre de hacerlo.
Pero hay más. UGT pide una reforma constitucional que permita a la ciudadanía la convocatoria de consultas vinculantes, una ley orgánica para financiar el sistema educativo y la defensa de la normativa actual sobre la interrupción voluntaria del embarazo entre otras demandas legislativas acordadas. Nada. Que no se ha enterado que no es más que un sindicato.
Y por supuesto, pide la transformación de España en un modelo federal y el cambio del modelo productivo fundamentado en I+D+i, en la especialización, y acompañado de un nuevo modelo energético.
Sin duda, la vieja Unión General de Trabajadores ya no es de este mundo. Sus dirigentes siguen pensando que son una organización política. ¿O, sí lo son? Porque los muy listos, en cambio, no piden una Ley de huelga. ¡Qué desvergüenza!

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