Mariano: no hagas caso a Olli

Leopoldo Abadía   Leopoldo Abadía.
Hay gente que parece que disfruta fastidiando las vacaciones a los demás. Por si no fuera bastante con Joaquín Almunia, estropeando la industria naval, ahora aparece Olli Rehn, otro comisario.
Olli se pone a discurrir, y peor aún, se pone de acuerdo con Christine Lagarde. Supongo que pretenden ir calentando el otoño.
Este chico viene amenazante, advirtiendo a los que no hagan lo que él diga que “cargarán sobre sus hombros con una enorme responsabilidad por los costes sociales y humanos”. ¡Hala!
“No me amenaces, no me amenaces”, canta Mª Dolores Pradera, que me gusta mucho. Intento ver la situación general. Quizás así, viendo el todo o, por lo menos, el casi todo, lo entenderé mejor y podré decir que eso es acertado o una bobada más de las que, tristemente, oímos con frecuencia, en boca de señores/as que, o hablan muy serios/as, o sonríen, que no sé qué es peor.
Para centrarme, veo lo que dice James Daniel, el que dirige la comisión del FMI que supervisa España, o sea, supongo, un componente de la troika que nos trae a mal traer, venga a exigir.
James dice que la principal incógnita es saber si la economía española crecerá con la fuerza suficiente para crear empleo y reducir el paro. Comento esto con mi amigo de San Quirico -ha llegado el verano y volvemos a desayunar-. Me dice: “Coge una servilleta y escribe lo que te voy a dictar”. Y me dicta: “No sé si tendré fuerzas para sacar adelante mi empresa y volver a contratar a los tres que, con todo el dolor de mi alma, tuve que despedir para poder sobrevivir”. Añade: “lo de ´sacar adelante mi empresa´ debe ser lo que James llama ´que la economía crezca´”.
En eso estamos: en que «la economía» crezca. Y Olli y Christine lo tienen muy claro: para eso, JuanCándido Ignacio tienen que alcanzar un gran acuerdo que flexibilice más la legislación laboral y que rebaje los salarios en torno al 10 % en dos años.
Como en casa tengo tanta gente, he planteado el problema a la hora de comer. Quizá les he amargado un poco la comida, a pesar de que tenemos una cocinera fenomenal.
No tenía grabadora, sino una Moleskine que me regalaron, con la que me entiendo muy bien. He ido anotando cosas, que quizá no tenían mucha lógica discursiva, pero de sentido común, un montón.
Para empezar, uno de mis yernos, ha preguntado de qué cantidad hablamos. Y hemos hecho cuentas: hay 16 millones de personas en activo. Hemos puesto un sueldo medio de 20.000 euros (aquí ha habido murmullos de desaprobación, pero al final han aceptado la cifra porque, si es redonda, se hacen las cuentas con más facilidad). Hemos multiplicado y nos ha salido que 16 millones de personas x 20.000 euros por persona son = 320.000 millones de euros en salarios.
Por tanto, Olli dice que los que trabajan tienen que aportar 32.000 millones de euros en dos años, a 16.000 millones por año, o sea a 1.000 euros por persona y año. Si no lo hacen, los que gobiernan deberán “cargar sobre sus hombros con una enorme responsabilidad por los costes sociales y humanos”.
A renglón seguida, una hija mía ha dicho: “¿De dónde podríamos sacar euros para no hundir en la miseria a millones de personas?” Luego me ha dicho: “Divide entre 18”. Yo, obediente, he dividido 16.000 millones por 18 y me han salido 889 millones por cada una de las unidades que forman los 18, que, ya lo he entendido, se refieren al Gobierno central y a las autonomías.
O sea, majos, que hay que elegir: o esquilmamos a cada uno de los españoles que ganan 20.000 euros al año o nos metemos en serio con lo que está pasando en esa casa de locos que es España.
Alguno de mis hijos, de mis yernos o de mis nueras, ha hablado, como de pasada, de los sueldos de los empleados que tenemos los españoles en nuestras cajas de ahorros, porque, como están nacionalizadas, son nuestras. Alguno ha leído que el presidente de Catalunya Banc cobra 600.000 euros por presidir ese bodrio. Otro ha dicho que, hablando de bodrios,Goirigolzarri debe cobrar un poco más, porque el chandrío (“estropicio grande”) de Bankia ha sido enorme.
Mi familia dice que habría que ver lo que cobran todos esos señores, los de primer nivel, los del segundo nivel, los del tercer nivel. Que ya saben que lo que cobran es legal, pero que no sería la primera vez que lo que es legal es una vergüenza.
Y que también saben que los sueldos que cobran son sueldos internacionales, lo cual les indica a los de mi familia que lo que tiene que hacer esta gente es irse al extranjero y colocarse allí, que les resultará muy fácil, dado su alto nivel, y que seguro que las entidades global-mundiales se los disputarán a golpe de talonario.
O sea, mi familia dice que Rajoy debería continuar sus vacaciones,callado. Eso le costará poco.
Y, en septiembre, en la primera reunión de su consejo de ministros, les debería decir: “no voy a hacer caso a Olli, precisamente por mi responsabilidad social, porque no me da la gana pegar otro apretón por el cuello a los españoles, que bastantes apretones han aguantado. Pero como lo de los 32.000 millones me ha gustado mucho, voy a sacarlos, en dos años o en cuatro años, pero los saco”.
Entonces, señalará a un ministro, el que tenga menos que hacer, y le nombrará gerente de los 32.000 millones. Sin retribución, claro.
Y le dará 15 días para que haga una lista de ahorros en gastos bobos, vergonzosos e inmorales. Le llamará lista BVI para que nadie se ofenda, ya que puede haber gastos bobos, pero no inmorales, porque el que cobra esos euros lo hace honradamente, sin saber que aquello que hace no sirve para nada en absoluto.
Cuando tenga la lista, Rajoy irá a televisión, prime time, o sea, cuando todos le veamos, y dirá: “Como he decidido que recortes de salarios normales, ni uno, los 32.000 millones los voy a sacar de:…”
Y empezará a leer la lista despacio, para que podamos ir tomando nota. Será algo así como:
Sueldo mío y de mis ministros. 50 % menos, o sea, XX
Sueldo de los presidentes de las CCAA, 50 % menos, o sea, YY
Sueldo de…
Sueldo de…
Sueldo de D. Fulano de Tal, presidente de la Caja de Ahorros. XX,
50 % menos, o sea, ZZ
Y así sucesivamente
Si la suma total no da 16.000 millones de euros, segunda ronda de recortes, hasta que todos digamos: “por este año, Mariano, ya has hecho bastante”.
La intervención de Mariano, que no es la alegría de la huerta, será monótona, larga y pesada, pero me atrevo a garantizar que el share será altísimo, porque quien más quien menos está interesado e ilusionado por que esta Patria nuestra tenga al mando alguien que mande, aunque sea mirando de reojo a mi amiga Angela.
Y después, propondré que en san Quirico le pongan una estatua a Olli, con el siguiente pie: “A Olli Rehn, en agradecimiento porque, diciendo algo totalmente absurdo, ayudó a arreglar España”.
Fuente: http://ow.ly/nLUTt