Malabarismos del Gobierno para cuadrar la Ley de Cajas sin 'engañar' a la troika

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José Antonio Navas 25/10/2013 (06:00)
El Ministerio de Economía negociará las enmiendas al proyecto de Ley de Cajas de Ahorros y Fundaciones Bancarias a dos bandas, tratando de conciliar los planteamientos de los distintos grupos políticos con las exigencias de la troika, que está monitorizando desde Bruselas todo el proceso de tramitación parlamentaria. El Congreso de los Diputados decidirá el miércoles los primeros ajustes al texto original de una normativa que tiene por objeto poner el punto final al ‘antiguo régimen’ de cajas de ahorros en España.
La reunión de la comisión de Economía y Competitividad se ha fijado en la Cámara Baja para el próximo día 30, si bien las deliberaciones continuarán después también en el Senado. En este round inicial, el Gobierno quiere saldar las discusiones sobre el célebre fondo de reserva para insolvencias que la ley exige a las nuevas fundaciones bancarias. El PNV ha introducido una enmienda para que dicha dotación pueda hacerse efectiva en el ámbito de los nuevos bancos filiales, tal y como es la reivindicación manifestada por el presidente de Kutxabank, Mario Fernández.
Los responsables de las antiguas cajas vascas consideran que la financiación del mencionado ‘saco de resistencia’ puede obligar a malvender los bancos con el fin de dotar a las fundaciones. El planteamiento de la troika consiste precisamente en que los accionistas de las nuevas entidades de crédito apelen a los mercados con todas las consecuencias en un proceso de búsqueda de inversores que debe asegurar una mayor profesionalización de la actividad financiera.
El Gobierno va a tener que hacer verdaderos malabarismos políticos con el fin de adoptar una solución intermedia para que las nuevas agrupaciones de las antiguas cajas de ahorros puedan elegir la vía que prefieran. El fondo de reserva será dotado de manera indistinta en los bancos filiales o en las fundaciones, pero a cambio estas últimas tendrán que presentar un plan de desinversión accionarial de sus entidades filiales.
La venta de participaciones tiene por objeto reducir el papel de las fundaciones por debajo de la mayoría de capital de sus bancos filiales, asegurando una contrapartida que evite cualquier suspicacia por parte de las autoridades comunitarias. El Ministerio de Economía facilitará un proceso ordenado de reestructuración siempre y cuando exista un compromiso firme y efectivo de incorporar nuevos socios privados al capital de las flamantes entidades de crédito.
En esta línea de actuación, la Ley de Cajas incorporará otros pactos transaccionales para definir el marco regulatorio de las fundaciones bancarias bajo supervisión del Banco de España. El estatuto especial de las nuevas fundaciones aconseja que el Gobierno asuma el control en materia financiera, si bien las comunidades autónomas dispondrán de competencias sobre la obra social de unas instituciones que son herederas de las antiguas cajas de ahorros.
La compatibilidad de cargos se queda en el alero
El último y más espinoso capítulo de controversia se refiere a la pretendida compatibilidad de cargos dentro de las fundaciones y de sus bancos filiales. La troika exige una clara divisoria de aguas que está produciendo serios quebraderos de cabeza en el gobierno corporativo de las más renombradas entidades del sector.
En principio, el PNV introdujo una enmienda para que los patronos de las fundaciones pudieran sentarse en los órganos de gobierno de los bancos como consejeros dominicales representantes de la propiedad. La propuesta no ha hecho ninguna gracia en Bruselas y el grupo nacionalista vasco ha ajustado los términos de su enmienda para dejar claro que los patronos que aspiren a sentarse en el consejo de los bancos en ningún caso dispondrán de carácter ejecutivo ni serán altos cargos de las entidades encargadas de llevar a cabo el negocio financiero.
De entrada, el Gobierno no parece estar por la labor de tentar la suerte y el Partido Popular se ha situado de perfil en este apartado. Los representantes del Ministerio de Economía consideran que lo mejor es enemigo de lo bueno y ahora lo que hay que arreglar es el fondo de reserva. La compatibilidad de cargos queda, de momento, en el alero de una posible enmienda en el Senado. Eso sí, en el bien entendido de que antes es necesario llegar a un acuerdo con la troika.
Fuente: http://ht.ly/qacdS

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