La ola de fusiones saca a Unicaja del top ten de cajas de ahorros

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JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ. MÁLAGA La avalancha de fusiones que han salpicado este 2010–en su modalidad de integración completa o de fusión fría– dejarán a Unicaja fuera de los 10 primeros puestos de un virtual ranking de cajas españolas. A Unicaja, que todavía ocupa el puesto 8 en esa lista, con 34.140 millones de euros en activos, la superarían en los próximos meses cuatro nuevas entidades o grupos de cajas, que la desplazarían hasta el puesto 12, según las proyecciones elaboradas a partir de los datos de balance público a agosto de 2010. Por contra, Unicaja se beneficiaría de que Cajamadrid y Bancaja, ambas por delante en el ranking, confluyeran en el SIP que se perfila bajo el nombre Júpiter, lo que le dejaría en el puesto 11.
En concreto, la entidad malagueña sería rebasada por el SIP de Banca Cívica (Cajasol, Caja Canarias, Caja Navarra y Caja Burgos, con 75.024), por la futura Caja Castilla León (la integración de Caja España y Caja Duero, con 46.155) y por el SIP de Caja Granada, Caixa Penedés, Cajamurcia y San Nostra (71.631). Las sumas son orientativas, ya que como señalan fuentes del sistema financiero, y sobre todo en el caso de los SIP, el fenómeno es «tan nuevo y complejo» en España que está por ver de qué modo la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA) evaluará en el futuro sus contabilidades. Por lo pronto los SIP traen una bancarización de las cajas, ya que las entidades inmersas en los mismos han creado entidades al efecto que gestionen el volumen conjunto. Un caso parecido lo representaría la suma de BBK y Cajasur (45.100); se ha creado el BBK Bank para administrar los activos de la cordobesa.
Hechas estas salvedades, el descenso de posiciones en el ranking de Unicaja, que se fusionó este año con la diminuta Caja de Jaén, no preocupa mucho a los sectores económicos y empresariales malagueños, dado que se recuerda que muchas de las entidades fusionadas se han visto obligadas a ello a prisa y corriendo por su precaria solvencia, y por la premura a la que se han visto sometidas por pare del Banco de España.

Mejor solvencia que tamaño

El caso de Unicaja es distinto. Su excelente posición financiera, de las mejores del panorama español, le permite seguir navegando en solitario todo el tiempo que haga falta, sin el agobio que otras entidades han tenido por amarar la fusión o el SIP antes de finales de año para recurrir a las ayudas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Eso no quita para que exista la conciencia de que Unicaja, más tarde que pronto, tendrá que buscar una «pareja de baile» con la que tratar de dar un salto de dimensión y codearse en tamaño con las grandes.
«El volumen no es lo más importante de una caja, sino la solvencia, y muchas de las entidades que se están fusionado son mucho menos solventes que Unicaja. Además, prefiero que Unicaja siga siendo una entidad malagueña, por lo que me alegro que no hayan prosperado opciones como las de Cajasol, que también menos solvente y tiene una gran ratio de morosidad», afirma rotundo el decano del Colegio de Economistas de Málaga, Juan Carlos Robles. Dicho esto, Robles reconoce que Unicaja tendrá que buscar una caja con la que fusionarse, aunque sólo, matiza, si encuentra una opción «acertada» y que no le suponga sacrificios en segmentos de liquidez o solvencia. También celebra que Unicaja haya decidido no embarcarse en nada que supusiera solicitar recursos al FROB, que cobrará a las cajas intereses mínimos del 7,75%.
«Como se dice, mejor solo que mal acompañados. Hay que ser cuidadosos con lo que se escoja, es algo que debe hacerse sin prisas para elegir a una entidad que aporte volumen de negocio en equilibrio con el riesgo, para que la fusionada dé garantía a los depositantes de que es fuerte y segura» , comenta el decano.
La opinión es compartida por el vicepresidente ejecutivo de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Javier González de Lara, que cree que « el tamaño no importa, sino la solvencia, y más en los tiempos que corren». A su juicio, Unicaja esta maniobrando muy bien, esperando una buena oportunidad en el mercado y «sin dejarse someter por presiones políticas, que no son las que deben decidir las fusiones».
González de Lara recordó que los «matrimonios» entre cajas necesitan «noviazgos largos», por lo que deseó que Unicaja siga tomándose las cosas «con tranquilidad» y dedicándose a atender su mercado crediticio, tanto de particulares como de empresarios, algo que, en su opinión, otras entidades han olvidado inmersas en las carreras por las fusiones.
Fuentes financieras también advierten de que el panorama de fusiones y de SIP vivido este año en España ha sido «forzado» por la precaria situación de muchas cajas que, ante los problemas de solvencia motivados por el «cáncer» de la morosidad han tenido que optar por unirse para poder acudir a las ayudas del FROB. La dimensión, según estas fuentes, es importante, pero más lo es presentar unos criterios máximos de rentabilidad y eficiencia. «En todos estos procesos hay gigantes con pies de barro», señalan.

Atentos al mercado

Volviendo al caso de Unicaja, hay que recordar que su presidente, Braulio Medel, fue paradójicamente el gran pionero en Andalucía en apostar desde hace años por fusiones «tan amplias como sea posible». Sin embargo, y en el convulso frente de este año, Unicaja siempre ha apostado por operaciones que no pusieran en riesgo su sólida posición, algo que finalmente truncó tanto las conversaciones con Cajasur como los contactos preliminares con Cajasol.
Hace unas semanas, después de que Cajasol optara por integrarse en Banca Cívica, Medel señaló al respecto de lo que ha pasado este año en el panorama de cajas que «fusiones las ha habido buenas, malas o regulares, depende cómo se hagan, pero no tienen por definición la virtud taumatúrgica de hacer de lo malo bueno o de mejorar porque sí las cosas».
«El posicionamiento relativo en dimensión naturalmente también es importante, pero sin caer en una operación corporativa de integración como una varita mágica» o como «una buena capa que todo lo tapa», añadió entonces Medel. Reconoció, no obstante, que seguirá atento a las oportunidades futuras de fusión con otra entidad, aunque Unicaja no tiene «ninguna urgencia ni por razones internas ni por presiones externas». El problema es que sólo quedan ya libres Ibercaja y algunas cajas de tamaño minúsculo.

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